"La Asamblea General, cuando está en sesión, es la más alta autoridad colegial de la Sociedad. Se reúne en el nombre del Señor. Para producir frutos, se celebra con actitud de receptividad, oración y caridad fraterna, así como en los límites de sus propias responsabilidades, según las Constituciones y Normas y el derecho de la Iglesia." (Constituciones M.S.A., Art. 178)