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1° Lectura
(
Is 20,10-13 )
Evangelio ( Mt
10,26-33 )
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: "No teman a los
hombres. No hay nada oculto que no llegue a descubrirse; no hay
nada secreto que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche,
repítanlo en pleno día, y lo que les digo al oído, pregónenlo
desde las azoteas. No tengan miedo a los que matan el cuerpo,
pero no pueden matar el alma. Teman, más bien a quien puede
arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo. ¿No es verdad
que se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno
solo de ellos cae por tierra si no lo permite el Padre. En
cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza están contados.
Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen mucho más
que todos los pájaros del mundo. A quien me reconozca delante de
los hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en
los cielos; pero al que me niegue delante de los hombres, yo
también lo negaré ante mi Padre, que está en los cielos".
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- 1°
Lectura (
2R 4,8-11.4-16 )
- ...¿Qué
podemos hacer por esta mujer?...
- 2°
Lectura ( Rm
6,3-4.8-11)
- ... Por el
bautismo fuimos sepultados con Cristo en su muerte, para
que así como Cristo Resucitó de entre los muertos para
gloria de Dios Padre, así también nosotros llevemos una
vida nueva.
Evangelio ( Mt
10,37-42 )
En aquel
tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: " El que ama a su padre o a su
madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su
hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me
sigue, no es digno de mí. El que salve su vida la perderá y el que
la pierda por mí la salvará. Quien los recibe a ustedes me recibe a
mí, y quien me recibe a mí recibe al que me ha enviado. El que
recibe a un profeta por ser profeta, recibirá recompensa de profeta;
el que recibe a un justo, recibirá recompensa de justo. Quien diere,
aunque no sea más que un vaso de agua fría a uno de estos pequeños,
por ser discípulo mío, yo les aseguro que no perderá su recompensa"
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- Esto dice
el Señor: "Alégrate sobremanera, hija de Sión; da gritos
de júbilo, hija de Jerusalén, mira que tu rey viene a ti,
justo y victorioso, humilde y montado en un burrito..."
- 2°
Lectura ( Rm
8,9.11-13 )
- Hermanos:
Ustedes no viven conforme al desorden egoísta del
hombre, sino conforme al Espíritu, puesto que el
Espíritu de Dios habita verdaderamente en ustedes... Si
con la ayuda del Espíritu destruyen sus malas acciones,
entonces vivirán.
Evangelio ( Mt
11,25-30 )
En aquel
tiempo, Jesús exclamó: "¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de
la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y
entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre,
porque así te ha parecido bien. El Padre ha puesto todas las cosas
en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al
Padre sino el Hijo y aquel quien el Hijo se lo quiere revelar.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga
y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que
soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi
yugo es suave y mi carga, ligera".
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- 1°
Lectura ( Is
55,10-11 )
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- 2°
Lectura ( Rm
8,18-23 )
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Evangelio ( Mt
13,1-23 )
Un
día salió Jesús de la casa en donde se hospedaba y se sentó a la
orilla del mar. Se reunió en torno suyo tanta gente, que él se
vio obligado a subir a una barca, donde se sentó, mientras la
gente permanecía en la orilla. Entonces Jesús les habló de
muchas cosas en parábolas y les dijo: "Una vez salió un
sembrador a sembrar, y al ir arrojando la semilla, unos granos
cayeron a lo largo del camino; vinieron los pájaros y se los
comieron. Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía
poca tierra; ahí germinaron pronto, porque la tierra no era
gruesa; pero cuando subió el sol, los brotes se marchitaron, y
como no tenían raíces, se secaron. Otros cayeron entre espinos,
y cuando los espinos crecieron, sofocaron las planticas. Otros
granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento por
uno; otros, sesenta; y otros, treinta. El que tenga oídos, que
oiga"...Escuchen, pues, ustedes lo que significa la parábola del
sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la
entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su
corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a los
largo del camino. Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa
al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría;
pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le
viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra,
sucumbe. Lo sembrado entre espinos representa a aquel que oye la
palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de
las riquezas la sofocan y queda sin fruto. En cambio, lo
sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra,
la entienden y dan fruto: unos, el ciento por uno; otros, el
sesenta; y otros, el treinta".
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